Aprendizaje Basado en Problemas

miércoles, febrero 06, 2008

La Nueva Educación, lo que he aprendido

Ayer asisití entusiasmado a la presentación del libro La Nueva Educación, de Ferran Ruiz Tarragó.
Recomiendo el libro para todo aquél que quiera estar al día. Lo comentaré ampliamente en una ocasión posterior.
Un punto que quiero comentar es el referente a un pequeño diálogo que tuve personalmente con A. Cornella
El tema del diálogo es sobre la generación de Gamers que actualmente hay en USA y que invade nuestro mundo.
Los Gamers tienen una nueva supuesta ventaja respecto los viejos trabajadores, son e-nativos, tienen experiencia en nuevos hábitos,....
Quiero transmitir mi opinión al respecto.
Particularmente no soy historiador pero sí tengo, como todo el mundo, mi historia, personal y de generación. Quiero hablar un poco de ella por si puede servir a algún algún alumno o profesor que busque algo sobre el aprendizaje de la historia fuera del aula, en esta piscina que es nuestra vida.
En mis tiempos jóvenes me apasioné por el cambio en el mundo:
Me entusiasmaron lo Beatles, me encantó su Gurú que hipontizó a mi juventud.
Me apunté a los mivimientos culturales, contraculturales.
Sentí muy de cerca el Mayo del 68 (40 años ha)
Me sentí conmovido por el movimiento maoista y la Revolución Cultural
¿Qué queda de todo esto y los muchos movimientos posteriores?
Es como si El Fin de la Utopía de Marcuse, fuera algo permanente.
Todo el mundo quiere el absoluto en sus manos, es como si todos cantasen al unísono:
¡El futuro Empieza Ahora!
Mucha arrogacia veo en ello.
Creo que es como si el fondo de consumismo, comercial y económico estuviese detrás de todas las acciones de masas.
Cual Hamelin el don dinero es el orquestador de un movimiento que no conduce más que a los bolsillos de unos cuantos.
Es posible que dentro de unos años veamos a Microsoft y a Bill Gates como los Beatles, y la Nintendo como la guitarra del siglo 21.
Nuestro mundo está en una vorágine incosciente que no sabe detener, el cambio global está afectando anuestras mentes y las verdades son puros espejismos que hipnotizan a la sociedad y enriquecen a unos poderes cada vez más poderosos.
Enseñar el relativismo y vivir un presente limpio, sin engaños y desde una posición neutra y viva creo que es un objetivo digno de nuestra cultura y del momento actual.
Los cambios tienen sombras, verdades y mentiras que no podemos olvidar.
Estamos sustituyendo el Mundo Feliz que un día se soñó por un Mundo que Trabaja, como si de insectos sociales se tratase.
Enseñar desde la vida es una de las mejores maneras de aprender.