Aprendizaje Basado en Problemas

lunes, abril 06, 2015

Aulas para el siglo XXI (I)

El aula clásica

En nuestra aula clásica tenemos dos puntos centrales:
·      La Verdad, aquello que se tiene que transmitir.
·      El Maestro, que es quien la transmite.
Los alumnos son meros receptores de lo que seles dice, tiene que ser aprendido y comprendido según se les dice.
Esto puede servir de caricatura, nos puede guiar para ver como contamina muchas de nuestras aulas actuales, hay muchos “a priori” en aquello que se transmite, mucho contenido prefabricado.
Esta aula está encerrada entre cuatro paredes, un temario y una autoridad. Es prisionera de una educación que modela los alumnos según patrones externos.

La ética en el aula clásica

Dentro de los muchos elementos que se transmiten en el aula clásica tenemos la dimensión ética, en ella hay una claridad entre el bien y el mal, entro lo que se debe hacer y lo que no, la decisión de los alumnos está en entender, adaptarse y cumplir con las normas éticas.
En la sociedad española tradicional estos puntos son muy importantes y se basan en la autoridad centrada en el paternalismo familiar, donde la figura paterna es la que tiene autoridad sobre el comportamiento de sus miembros.
En el mundo actual esto tambalea y hace aguas por muchas partes, los  elementos más tradicionales y conservadores del mundo hispánico añoran y pretenden reinstaurar aquella ética y autoridad que les da la “seguridad” de conservar y recuperar aquello que están perdiendo.

El Absoluto y la Verdad

Centrar el aula en la Verdad tiene tintes de Absoluto, de una autoridad incuestionable y de unos objetivos marcados y definidos.
En España padecemos los inmovilismos culturales y políticos que lastran el progreso social y a cultural, a la vez que impiden la evolución de un sistema educativo basado en una sociedad inmovilista.
Podemos vestir la aulas con Proyectos, Problemas, Actividades… pero si tenemos la Verdad como guía poco bien hacemos a los alumnos.
En nuestro país tenemos la rémora de una historia que nace con la Inquisición,  se enquista en guerras contra el progreso,  y dificulta nuestra evolución.
Una visión sesgada de la moral católica impide el desarrollo personal, se centra en una ética objetiva y una estructura patriarcal que lo contamina todo.
La violencia contra la ética protestante, centrada en el individuo y liberadora de energía, ha sido el fantasma que nos ha atenazado desde tiempo ha, impidiendo que la cultura se moviera.

Un seísmo ético

 España vive bajo un seísmo ético de gran profundidad, su epicentro tiene gran profundidad y se desplaza a velocidades diversas.
Acciones como:
  • ·      Compartir
  • ·      Liberar
  • ·      Decidir
  • ·      Divorciar
  • ·      Crecer

Crecen y se afianzan en una nueva sociedad que estalla y crece a raudales.  A la vez que, desgraciadamente, afloran sus contrarios ante un sistema que se niega a cambiar.
En una sociedad basada en el paternalismo, en la autoridad y un poder central, ya sea de Madrid o de Roma los cambios que se realizan son profundos y afectan a todos los niveles sociales.

Un aula para el siglo XXI

Sea cual sea la metodología que usemos, si deseamos crecer y evolucionar, creemos  que el aula del siglo XXI debe tener unas características como las siguientes:




Desde mi punto de vista personal, la metodología que más se acerca a los puntos anteriores es la PBL , en su versión de Problemas, en cuanto es partir de ella que nos centramos en alumnos y tutor.