Aprendizaje Basado en Problemas

sábado, marzo 07, 2015

Nuestro fracaso

Una sociedad despistada

Vivimos en una sociedad a la deriva, nos movemos entre una globalización que nos supera y un individualismo que nos arrasa.
Nos encontramos en una crisis fabricada por el Poder, nos desposeyeron de los bienes que teníamos como seguros y, de pronto, nos dimos cuenta de que la crisis era más profunda y siniestra de lo que nos dieron.
La inflación de mentiras es tan grande que no nos permite saber si el vecino es un pederasta o si es un ladrón por cuenta ajena.
Vemos un cambio climático que no la a cambiar todo, que no permite  confiar en el futuro, pero seguimos con el coche, con la TV nuestras comodidades sin rescindir de nada.
 Estamos de vacaciones espirituales, sabiendo que esto no va, que no sabemos dónde nos llevan ni dónde vamos.
La inercia de la sociedad es tan grande que "esto no hay quien lo pare".
Un mundo dónde lo que se dice hoy no se sabe qué será mañana: prohibimos los móviles en las escuelas y, de pronto, los declaramos imprescindibles. ¡Ja!

El sarampión

¡Hemos perdido la memoria!
Nuestros abuelos temían enfermedades que les arrebataron sus hijos, sarampión, paperas...eran temidas por lo que podían acarrear. No hablemos de simples resfriados o de enfermedades terribles como azote permanente, que, cual espada de Damocles, estaban siempre presentes.
Hoy, en este primer mundo, estamos bien alimentados, tenemos médicos, medicinas y confianza en una ciencia que nos protege y promete cuidarnos cada más.
Sin embargo lo cuestionamos todo, seguimos creyendo en gurus, magos y hechiceros que aprovechan la insatisfacción de muchos y siembran creencias y dudas que alimentan preguntas y dudas y ¡generan quien sabe qué!
Tenemos movimientos Anti vacunas, que cuestionan una sanidad y aprovechan cualquier situación para lanzar preguntas, cual dardos envenenados contra todo y contra todos.
Veamos un simple ejemplo: Un encuesta
Todo es cuestionable, evidentemente, pero quien lanza la pregunta, a menudo tiene la respuesta, quien la nutre es quien gana, quien la cree es quien ¡puede perder un poco de su libertad mental!

Guerreros y delincuentes

Internet ha sido es algo grande, inmenso, multidimensional y rico.
Nos nutre y ayuda.
Alimenta, informa y divierte.
Sin embargo, no todo lo que reluce es oro.
Hay muchos puntos oscuros, vacíos y tenebrosos en este nuestro mundo que no podemos olvidar.

Una lectura de este libro, muy recomendable, por cierto, nos puede mostrar los hilos que, detrás del telón, mueven oscuros intereses y cuestionables negociosa través de la red.
Ahora descubrimos que, además del tráfico de drogas, armas, seres humanos y todo de tipo de actividades imaginables, la red sirve para montar ejércitos y reclutar cándidas jovencitas y barbaros guerreros.

El fracaso social

Personalmente creo que detrás de muchos de los puntos anteriores hay un fracaso social de grandes dimensiones, podemos culpar de ellos a políticos, periodistas, economistas, religiosos, familias...y muchos otros.
¡La lista es interminable!
No podemos actuar ni sobre políticos ni sobre muchos de los miembros de la lista.
Sin embargo si podemos ver uno de los eslabones del fracaso, eslabón y víctima de esta larga lista de actores:
LA ESCUELA
Muchos y muchas de los actores y víctimas de este fracaso han pasado y pasan por nuestras escuelas, alejadas de un mudo real y sometidas a un marcado que les pide trabajadores, fieles, productivos según unos parámetros definidos, escuelas creadas con unos parámetros de éxito y fracaso conocidos y calculados.
Escuelas amordazadas y sometidas a unos planes, que no fomentan una reflexión y una critica viva a la sociedad.
Creo que es necesaria una profunda reflexión del papel de la escuela dentro de este maremágnum de despiste, fracaso y demás.
Algo falta en el papel que se asigna a la escuela en una sociedad como la nuestra.
La necesidad de crítica, medios, amplitud y objetivos pueden y deben ser ampliados.

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