Como tutor en un aula PBL cuando miro los alumnos trabajando en un problema veo muchas cosas:
- Trabajan
- Investigan
- Se distraen
- Navegan y "navegan"
- Se discuten
- Se ayudan
- Preguntan
- Responden
- Observan...
También me veo a mí observando y siendo observado.
Ellos se preguntan qué estoy haciendo, y o hablo con ellos con un lenguaje calculado, unas veces, las más genero preguntas, otras doy respuestas.
Intento ofrecer la pedagogía que creo necesaria para cada grupo y cada contexto.
Nunca veo ni dos clases ni dos sesiones iguales, intento que la clase sea creativa para mí y para los alumnos.
Me gustaría que cada alumno alcanzase su meta, ésta que yo sólo intuyo y que él puede llegar a saber.
Sé que no les será fácil, que puede necesitar ayuda, y que yo, dentro de mis posibilidades le intentaré ayudar.
Cuando los alumnos se enfrentan a un problema sé que hay muchas miradas enfocando a sitios diferentes, y que si sólo miran a un punto me habré equivocado de problema.
Sé que sólo puedo ver una pequeña parte de lo acontece en cada uno en relación a la solución del problema, pero que esta ventanita que me muestra puede ser suficiente para que establezca una relación que me permita ayudarle a crecer.
Como tutor sé que el movimiento del grupo es como una gran cascada que mueve hacia múltiples direcciones.
Sé que lo que les pido a los alumnos está a su alcance y que si resuelven el problema o realizan el proyecto les podré dar más de lo mismo y que de esta manera creceremos conjuntamente.
Porque sé, como tutor, que los alumnos y yo, estamos en el mismo barco.

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